jueves, 25 de diciembre de 2008

Inolvidable

Hay tantas canciones que la traen a mi mente, tantos lugares, tantos olores, tantas otras mujeres.

A veces cuando cansada de recuerdos busco amor en besos ajenos sólo me hostigo de vacío, de nada. Hoy todo es así sin ella.

Era tan bella... tan bella. Me ardía en cada espacio entre átomos su brillantez, su paciente belleza, su armonía.

Recuerdo que cuando conocí a Steve salíamos con sus amigos y mirábamos anime en la casa de alguno de ellos, recuerdo que JD me recogía y luego nos íbamos a correr en su auto a mil por hora "Oe y ya te agarraste a la chibola esa?" y así comenzábamos a competir por todas las flacas del mundo que nos habíamos agarrado "No weon, Steve es otra cosa, medio serio es" y nos cagábamos de risa, nos gustaba burlarnos de él, de Renzo, de Michael, de todos mis ex, "este sería tu enamorado número cuchumil que hacemos cachudo, ay Patricia, toda la vida, tú me haces pecar" y a tomar café con cerveza.

El día que fuimos a caminar a la playa sentí nervios porque había escuchado que iría Ray, el chico más popular del grupo, algo así como el líder "El líder de los pavos" me burlaba con JD en su carro "yara cholo, ahí veo una mancha medio friki, ajá, ese de ahí es Steve, sobrado Ray es el que va adelante, jajajaja, qué cague de risa va a ser esto, te cuidas pues, lo disfrutaré..." antes de bajar del carro JD me dijo "maaaanya! Quiero ir contigo", salí del carro, no entendí sino hasta ver con quién venía Ray, el líder de los pavos, ese de cabello largo y negro tenía que ser líder no por ir adelante, sino por quien iba a su lado. Jamás había sentido algo así, siempre había imaginado lo que sería, pero jamás lo había sentido, eso pues, estar en un grupo donde yo no sea lo máximo, sino otra. Parecía una fiera, una fiera dirigiendo su grupo, es más, dirigiendo al líder. Sus alborotados cabellos ondeados y castaños recordaban los de un león, su piel canela brillaba bajo la blusa blanca y el pareo celeste, sus muslos eran simplemente hermosos, toda ella era perfecta, y lo peor, ella lo sabía demás. Caminaba como si no existiera nadie más en el mundo, contorneándose, acariciando sus cabellos, mirando de frente y a los costados, jamás hacia abajo, pero sobretodo: ignorándome.

Todos me saludaron, me presentaron al líder que por cierto era otro alucinado, no me dio ni la mano, sólo alzó una ceja y sonrió, luego miró a su amiga y ambos se carcajearon. Poco acostumbrada a estos tratos yo también sonreí y traté de ignorarlos, me uní a Steve y sus amigos, sin embargo aquí algo andaba mal pues Steve no me abrazó, no me miró, no me nada, estuvo las cuatro horas riendo - o tratando de - con Ray y su amiga, la cual disfrutaba esto pues de cuando en cuando me miraba y se reía más fuerte. Está bien, ya entendí, esto es la guerra.

Me fui, caminé desde Barranco hasta el límite entre Miraflores con Surquillo, fumé menos de una cajetilla de Marlboro rojo, aun así no lograba sentirme bien, estaba parada sobre no sé qué puente mirando sin mirar los carros que pasaban por abajo.

-¿Qué pasa hoy peke?- Cada que escucho esa palabra todos mis problemas se desvanecen, es cómo la fórmula mágica.
-Josué! Flaco! No... Nada, o sea, qué haces por aquí- eran como las siete de la noche y Surquillo no es algo que digamos muy hermoso.
-Visito un amigo de la universidad, vengo de comprar cigarros, quieres?
-No, tengo los míos
-Algún día dejarás de fumar, tanto hace daño peke... Qué haces tú por aquí.
-Josué...- miré hacia abajo, estaba algo mareada, en realidad me sentía sola bastante rato atrás, desde que dejé a JD - alguna ves te han humillado y no has podido hacer nada?- Josué me miró y sonrió, sus dientes siempre han sido hermosos y blancos, sus ojitos dormilones, Josué es guapísimo.
-Ay peke, esa gente tonta, avísame nomás, no tienes que hacer nada, yo los mato, no, yo arrugo, jeje, pero... Creo que con ignorarlos sobra, que no te importen, quién te hizo daño?
-Una tipa a la que conocí hoy, camina como volando, el baboso de mi novio estaba ahí risa y risa con ella y ella se reía de mi... Pero está más buena la tipa esa, en serio Josué, se te chorreaba jajajaja.
-Ay qué cabra! jajajajajajaja.
-Me voy Josué, como siempre, es hermoso verte.


No le conté nada a JD, aunque él me preguntó mucho por esa salida, casi lo atoro con un pan duro, el ocho de marzo me dejó afuera de la casa de la pelucona esa, con un pedazo de pan aún en la boca.

-Esta sí te la cuento, algo bueno pasará cholo, Steve se va a arrepentir.
-Ay Paty, recuérdame jamás terminar contigo- y JD se fue en su carro.

Esa tarde jugaron play de todas las maneras posibles, otros tomaban fotos y yo me chorreaba sobre el mueble aburrida ya que, como la otra ves, ella era el centro de atención. Yo estaba sentada en el mueble más pequeño, a mi izquierda estaba Steve con un mando de play, a su izquierda Melissa, la tipa esa, su cabello, su perfume y su mano haciéndole cosquillas a la espalda de Steve, mis ojos se abrieron así O_O!, mi mano subió y agarró la de ella y la retiró, ella en su sitio y sin mirarme sonrió, yo me levanté del mueble y los miré indignada, dispuesta a retirarme insultándolos, ella me ganó y dijo "Voy con Patricia a comprar, van a querer que traigamos algo?" me llevó a la calle y cuando me disponía a decirle que era una p... me besó. Ay, JD, donde está tu cámara cuando la necesito, fue inesperadaso, increíblemente insospechado. Después de besarnos separó lentamente su rostro del mío y con sus brazos alrededor de mi cuello me dijo "tenía ganas desde la primera ves", yo me dejé caer sobre la pared y sin entender nada sólo me quedé callada "besas bien, vamos a la casa, quédate hasta tarde ya?". Ya =D!

Steve no entendía cómo nos hicimos amigas tan pronto, íbamos de compras, al jockey, al cine, a donde sea juntas. Era parecida a mi en muchas formas, amaba la música, cantaba, le gustaba el anime, de más está decir que era bisexual, le gustaba leer y además también le gustaba drogarse conmigo. Era muy diferente a mi, cuidaba lo que comía, vestía muy femeninamente, se arreglaba al detalle, era ordenada, era modelo, sabía conducir, relativamente responsable, hermosa.

Cada ves que la amaba me repetía tiernamente y en susurros que me amaba, que nunca la deje, que yo era cada uno de sus delirios, shhh, yo sé mi amor, tú eres todos los míos, mis delirios, mis realidades, mis sueños, este y todos mis mejores momentos...

-Oe JD, ando media melancólica, o sea, tú y yo salimos, pero tu paras de viaje, vamos un toque por ahí, Melissa me quita tiempo, no me quiero estancar, como que me aburro, vamos a dar una vueltita en tu transformer.
-Vamos Paty, vamos. Luego me dejas comerme a Melissa.
-Luego los dos nos comemos muchas Melissas!

Dios bendiga ese auto, magnifico, viejo pero veloz, el auto de papá, el Kuro-chan, el transformer más monse pero el más bacán. Y corría, volaba, te ponía medio alucinado, todo era risa, todo era llanto adentro…
-Oe, vi a Josué.- JD sordo iba a toda velocidad tratando de ganarle a otro carro. Esperé una respuesta, estaba bastante concentrado en su carrera – Le conté que Melissa coqueteó con mi novio, cuando sepa que dejé a mi novio con irme con ella será muy gracioso jajaja, y eso que yo no quería venganza…- Dieron una curva, se lastimó el cuello – Juan David! Contrólate hombre, ese idiota debe andar drogado…-JD la miró sonriente – Ok, está bien, pero la diferencia entre él y nosotros es que nosotros somos consumidores responsables- a partirnos de risa.
-Oye Patricia, estás bien ¿no? Viste a Josué y no pasó nada ¿no? – Patricia lo miró irónicamente – Le tengo anticuerpos, tú sabes.
-Josué es un ángel… Oye vamos a intoxicarnos en el grifo.
Había un grifo cerca, decidimos ir a ver si tenían hamburguesas, mientras JD trataba de estacionar más o menos el carro sin matar gatos ni señores gordos yo la vi. Saliendo del market, abrazada por un tipo flaco y de cabello largo, sin lugar a dudas el líder de los pavos, ajá, mi buen amigo Ray.
-Vámonos.- Fuimos al sagrado Mc Donnalds, padre de mi gastritis.
“No entiendo, esa no eres tú, JD, debimos atropellarlos, no no Patricia, está bien, así lo planeamos mejor, sin gente, sin mucha gente, porque quiero q vean lo horrible que queda después, yo soy mucho más bonita que ella, no se trata de eso, vamos a buscar a la chata, no, a Steve, a cualquiera de esos idiotas que siempre están ahí, tengo que ir a ver a alguien. Patricia vamos a tu casa, no JD, está bien, sólo necesito un cigarro y respirar el mar, vamos a tomarnos fotos a ese parque… ¡No! Carajo, fui ahí con ella… ¿Estás bien? No. No, no! Todo está mal, no debió ser así, qué me pasa, si saliendo con ella salí con Pepe, con la chata contigo, JD, algo anda mal… Aquí algo anda mal.”
Las luces de los postes, las luces de los otros carros afuera se difuminaban en mi mente, creando formas confusas, unos labios, una nariz chiquita y dura, unas hermosas piernas, sus perfectas manos, su cuello, sus huesos, su sonrisa, momentos irreales, cosas que no existían, mis carcajadas me devuelven poco a poco a mi realidad, así, sin darme cuenta han pasado varios días y yo juraría que hace veinte minutos subí a este carro, maravilloso carro de papá.
-Patricia, tienes una llamada en tu celular, contesta rápido que no quiero estar con tu mamá mucho tiempo, le temo a su súper level con la cerveza, yo sólo tomo corto, tú sabes…
Me acerqué al móvil, no había número, decía “desconocido”, contesté pensando que sería otra ves Steve rogándome una explicación, esa había sido mi distracción en esos días.
-Aaaaaaló- dije mientras prendía un cigarro y sostenía el teléfono junto a mi oreja izquierda. Estaba afuera de la casa de mi madre, había estado toda la mañana en casa de JD viendo videos de patinadores de todo el mundo y con ganas de cerveza, ahora lo siguiente me mareó sin alcohol.
-Feliz ocho Paty, pensé que sería buena fecha para llamarte… Otro mes y no me has llamado, ni te has conectado, ni has contestado mis llamadas… ¿Todo está bien?- sonaba triste, herida, sin entender.
“Diablos, esto no es real, ella no es real… diablos, JD, sal de esa casa”
-No, cambié de número y no tengo tiempo para nada desde que tengo novio… Ajá, salgo con un chico, recién pero es serio. No quiero salir con alguien que está con mil personas a la vez, alguien que me hace retroceder, tan frívola, tan aparente, alguien que se drogue y esas cosas, yo le voy al Necaxa, no me llames cholita, cuidate harto, chao.- Colgué el teléfono. Caminé, caminé no sé por donde pero caminé, el aparato seguía sonando tanto que me hartó y lo dejé sobre un carro en el camino, sin darme cuenta estaba llorando, sin darme cuenta estaba sentada en un parque sin mi móvil y sin dinero, todo estaba en el carro de JD. Jodida y sin saber donde me eché en el césped, con ganas de ver el cielo, pero vi la cara de Ray.
-Steve tiene razón, estás loca. ¿Tú no vives del otro lado?
-Melissa tiene razón, eres bien metiche.- lo dije con odio, seguí recostada mirando hacia un árbol a mi costado.
-Melissa… Oye, sorry por todo, me contó que ustedes estaban y que sentían cosas, yo no sabía, te agarré cólera, pero al final terminó conmigo hace como tres semanas, olvídate de eso, nosotros nos llevamos bien ¿no?
Me levanté de un salto, lo miré como dos minutos con mis ojos agrandados por el exceso de maquillaje. Me ayudó a llegar donde mi madre, JD me dejó en mi casa y toda la tarde planeé las disculpas, la ropa, la pose, el beso del perdón y toda mi vida al lado de Melissa.
Ya en el Callao, lo más lejos del mundo para mi casa, asustada porque su madre me odiaba, esperé a que salga de su casa a correr, esperé como dos horas hasta que vi salir a su primo “¡Antonio!” grité, él me sonrió, me saludó, hablamos un rato, luego fui directa “Oye y tú prima qué tanto hace que no ha salido a correr hoy”, noté que su rostro cambió, se puso triste, me cambió de tema “Oye, oye, mírame, qué pasó, dime carajo, sabes que tu prima y yo somos como hermanas, que la quiero y me preocupa, qué ha pasado” ah ya, así sí, ajá, la cagada, o sea mi culpa, ah ya, qué bien que se esté rehabilitando, que se la hayan llevado sus papis, no sabía nada, jamás lo pensé, la cagué por el teléfono, cuándo saldrá la flaca, ahora si cómo voy a esperar, Antonio no se da cuenta, a mi me lleva el chanfle, carajo, me voy a mi casa o a mi me matan…
“Lo juro JD, no significa nada, tú me conoces, te la hubieras agarrado no más, además hay mejores prospectos, por favor, te ofendo, ya papi, vamos a dar una vuelta en tu carro, ponme música, sabes de mis problemas de concentración, ayúdame a olvidarme de toda esta payasada, me pasé, además ya pasó más de un mes creo, si oye, qué rápido, vamos a tomar fotos al parque Kennedy”, dimos vueltas por ahí, por aquí, por todos lados, tomando fotos tontas. “Oye Paty, esa flaca…” sí, flaca. Estaba muy flaca, recuerdo la primera vez que la vi, una gran diferencia, tenía barritos en la frente, sus piernas estaban huesudas, ojeras, parecía muy maltratada. Sin embargo, la magia seguía en ella, su melancólica mirada apuntaba al suelo donde había caído una pulserita, sin que se de cuenta levanté la pulserita y la puse frente a sus ojos, luego la saqué y le sonreí “¡Hey! ¡Sorpresa bonita!” me miró con cara entre asombro y decepción, sus ojos se nublaron, empezó a balbucear, no entendí, traté de darle la pulsera en su mano “Melissa, soy Paty, está bien…” se tapó los oídos y cayeron lágrimas de sus ojos, trataba a toda costa de que no la mirara, me sentí tan horrible, tan mal, por si fuera poco, vino su madre y la abrazó, me lanzó una mirada de furia, se la fue llevando, mi amor estaba roto “¡Nunca más me harás daño! No te voy a llamar, olvídate de mi, ódiame, te odio, ódiame” me gritaba mientras yo sostenía la pulserita, mientras iba cortando mi piel, mientras iba aceptando que me había enamorado y que todo lo había echo mal, esas palabras al teléfono no debí decirlas, mis pasos hacia el carro de JD, le regalé la pulsera, me sequé las lágrimas, JD se burló de la pulsera rosinegra, yo sonreí “Ella estaba loca cholito, vamos por un starbucks”. Después de un tiempo a JD se le perdió la pulsera, conocí emociones fuertes junto a otras personas pero a pesar de estos dos años aun la considero inolvidable… Otro de mis grandes errores, cada que lo pienso me doy cuenta que la vida me da muchas opciones de ser feliz, pero, yo las dejo pasar.

Hoy: Inolvidable – Reik.

PD: Muy largo ¿no?


2 comentarios:

Manongo Blue dijo...

le cambiaste de color al post ?
o el q tiene daltonismo avanzado ia se ah afectado xDDD
perdon perdon no seria así sería mas bien..
el daltonismo creo ke ia me afectó?
claro xke tengo daltonismo T_T
mucha historia para un post xDD
leí todo.. pero no me gusta leer tanto salvo cosas diferentes..

Mello dijo...

eres una mierda xD

eres un chino

eres bien directo

te amo xD

eres... daltónico? o_O

fumón.

Gracias =)

salu2