jueves, 28 de mayo de 2009

Dime que esta no es otra cosa imposible...

Josué… ¿Cuánto tiempo llevamos aquí? No sé si la luz que me hiere es por el tiempo que cobra iluminación allá afuera o porque hace mucho que no habría los ojos. Hace frío, pero mi piel está caliente, el ambiente aquí abajo, donde aún se tienden nuestros cuerpos está cargado, como si algo hirviera bajo nosotros, pero cuando intento levantarme siento el aire frío hundirse en mis poros, convenciéndome que esto se trata de un despertar y no de un sueño. ¿Cuánto tiempo llevo dormida? ¿Has estado dormido conmigo? Hace un momento hubiera jurado que incluso había humedad entre nuestra piel, pero ahora que puedo palpar con más seguridad me doy cuenta que estamos secos, secos y completamente desnudos, no hay ni una gota de sudor. ¿Hace cuanto que no sentía este aturdimiento? No estoy segura de qué es y qué no… Aun no puedo abrir bien los ojos, aun no puedo definir bien si es tu cuerpo o el mío el que entibiece bajo mis manos, pero algo me dice que estás en la misma habitación que yo. Sabes que lo sabría. Lo sabes. Me mareo intentando pararme y caigo nuevamente en la delicadez de aquella piel tierna y suave bajo mis ásperos poros… Siempre lo supiste, lo sé.
¿Porqué estamos aquí? ¿Cómo llegamos? Recuerdo pocas cosas del pasado, recuerdo y me doy cuenta. ¡Estoy soñando de nuevo! Esto no puede ser real, tú te fuiste ¿Recuerdas? ¡Josué despierta! Aun cuando no puedo abrir bien los ojos comienzo a despertar, me doy cuenta, no me siento más vulnerable a lo que pueda descubrir, después de todo lo sabes, sabes que ya me he golpeado mucho, sabes que después de todo, después de ti, nada puede dolerme más, cuando me doy cuenta de esto… Abro los ojos. Ja. A veces quisieras que la locura te consumiera, que increíble, que terriblemente sorprendente es la realidad. Nada de lo que alguna vez imaginaste es capaz de superarla. Josué… estás aquí. Lo sabía ¿ves? Lo sabes, lo sabías, sabías que yo sabría… ¿Qué es todo esto? ¿Qué hacemos aquí? ¿Desde cuando? ¿Qué fue todo eso que recuerdo? ¿Nunca te fuiste? ¿todo fue un sueño?
-Buenos días- Josué aun con los ojos cerrados dedicó una sonrisa a Patricia y la envolvió en sus brazos, cuyas dimensiones ella reconoció pero como más anchas de lo que podía recordar - ¿Dormiste bien? – ese seguía siendo el mismo olor que la despertaba en pesadillas cada noche de fiebres frias y llanto.
-Josué… - Sonrió ella dejando escapar dos gruesas lágrimas de sus ojos que curvaron su nariz y mojaron las almohadas.
-¿estás bien? Mi amor… No… No llores.
Esto es lo más cruel de soñar, es demasiado… Que pronuncie esas palabras, que tu mente sea capaz de recrear sonidos, sensaciones y olores… Es todo tan real, tan igual a como si estuviera pasando que hasta se puede tocar, y duele. No puede ser que una parte de mi aun quiera hacerse daño pensando que es posible algo así, no puede ser posible, como aun pasando tantos años duela de la misma manera que al día siguiente…
“Patricia… no somos enamorados porque tú no quisiste... para qué quieres que te diga algo si tu ya lo dijiste todo!” Cada sonrisa, cada palabra, cada canto, cada llanto, corte, cicatriz… Esto es un sueño y así será siempre, así siempre fue…
-Patricia ¿te sientes bien? – Josué con los ojos por fin bien abiertos se levantó para poder ver bien a Patricia, quien estaba llorando con el rostro cubierto por esa melena negra que llevaba por cabello.
-¡Ya! Déjame…
Algo aquí está mal… Anoche me acosté con un niño y hoy he despertado con un hombre… Sus brazos, esos no son sus brazos, su rostro, con las facciones más definidas, con el cuello más ancho, la espalda más grande… ¿Porqué siento como si de pronto mis sueños tuvieran un mayor sentido? Tú en el puente, aquel día que quise acabar con todo, que decidí que sería el fin, que ya no tenía sentido seguir aquí gastando el aire del resto… “Hola” y sonreiste, a pesar que se notaba en tu rostro que no querías saludarme y yo también sonreí a pesar que era lo último que quería hacer. Corrí, corrí, lo abracé, lo solté, corrí, subí a cualquier carro, caminé desde Surquillo hasta Barranco, me perdí, busqué y busqué donde morir donde terminar con todo “Patricia, es cierto que el mundo no está listo para más seres como tú, pero tampoco está listo para que tú te vayas, por lo menos no hasta que consiga una nueva anfitriona” y así me mantuvo en esta agonía, Carlos Negro… “No las escuches, Patricia no las escuches” estas son las peores, las que tratas de evitar a toda costa, las que hacen que pelees contra tu propio cuerpo y te golpees y grites mientras duermes “Patricia no… a ti no, a ella no… no le hagan daño… Peke…” AUXILIO PORFAVOR AYUDENME NO LO SOPORTO MÁS… SE ME VA EL AIRE, SE ME VA EL AIRE, NECESITO QUE ALGUIEN SAQUE ESTAS COSAS DE MI CABEZA PORFAVOR, SE LO RUEGO A QUIEN PUEDA ESCUCHARME, PORFAVOR, DIOS MIO AYUDAME “Dile, dile lo que dijiste… Josué ¿porqué no se lo dices? ¡Díselo!” tan diferente a cualquier glorioso recuerdo que tenga sobre ti… en el suelo, derrotado, vencido y en tu propio juego, acabado y sin más palabras que decir, con el rostro que nunca hubiera querido ver, destruyendo cada sonrisa pasada que había quedado grabada en mi mente… Y aquí vienen esas palabras que hacen que todo sea imposible, que me recuerdanque yo nací para cualquier cosa menos para ser feliz, que me recuerdan que tú eres lo perfecto para mi pero que definitivamente yo no soy para ti, porque nadie merece tan poco… “Maldita sea y ahora qué? Y AHORA QUÉ DIOS MIO EN QUIEN DEBO CONFIAR SI LA PERSONA A LA QUE AMO ME HACE ESTO? AHORA EN QUIEN SE DEBE CONFIAR, SI TÚ ME HACES ESTO JOSUE… QUE HORRIBLE PESADILLA, QUE HORRIBLE PESADILLA”…
-¡QUÉ HORRIBLE PESADILLA! AYUDENME A DESPERTARME PORFAVOR PORFAVOR.
-¡Patricia! ¡Tranquila! Soy Josué, aquí estoy… a tu lado, en la cama, en mi cuarto…
De pronto el aire helado penetró en mis pulmones y me despertó también por dentro. Era cierto, había deseado esto toda mi vida, pero como siempre, no estaba preparada para ser feliz. Perdóname por favor, pero no puedo, esas palabras no me dejan, no me permiten creer que yo puedo ser feliz y mucho menos a tu lado… Aun dentro de estas hermosas paredes azules, aun dentro de tus sábanas, aun dentro de ti.
-Buenos dias… Tuve pesadillas, dime ¿grité algo? ¿grité mucho?
-Mi amor… Déjame ser parte de tus problemas, de lo que no te gusta… no te calles las cosas
A veces no sé cómo decirte que quisiera meterme en tu pecho y dejar esas cosas en el pasado, que esas palabras me atormentan cada noche, que me hacen desconfiar de ti, que me hacen creer que pagaré por sus lágrimas, por esos momentos que nadie quiso vivir… Que lo único que quiero es nunca más me dejes, por favor Kenny dime que nunca más me dejarás.

martes, 27 de enero de 2009

No es necesario q comenten, pero se agradece...

Perdóname por nunca decir lo que en realidad sentía.
Perdóname por callar cuando me preguntabas "kty, me amas?"
Perdóname porfavor. Perdóname. Ni a mi padre, lo recuerdo. Ni a mi padre le pedí perdón.
Perdóname por no vivir apasionadamente lo que nos tocó y haberme quedado en ese pedazo de vida.
Perdóname por dedicarte letras vacías, por no atreverme a ser.
Perdóname mi amor, perdóname. Porque no eres mi amor aunque quisiera, porque todo lo anterior también es falso.
Perdóname, por no ser quien debí, por cagarme de miedo cuando me mirabas, por no abrirme a la única persona que de verdad amé, tú.
Dios mio... Perdóname mi amor.
Perdóname por no haber sido nunca, perdóname por no ser.

Perdóname por no pertenecer a tu deseada realidad, perdóname por ser esa que estuvo detrás de todas las frases anónimas, por creer que no te valía.
Perdóname por las razones que tú detestas y por las que desconoces.

Perdón por escribir esto, por llorarte en silencio mientras tú sonreías, perdóname mi vida, que eres lo único sincero, ya que nunca serás mi amor, ya que nunca seré tu amor, ya que nunca lo fui, ni siquiera estas letras y no porque no las marescas, sino porque no las quieres, perdóname por no aceptar lo último que me dijiste, pero no puedo, es imposible, porque yo ya no soy yo... soy solo recuerdos de alqo que no estoy segura si fue real... Perdón porque ni siquiera mi esfuerso puede mantenerte cerca, perdón porque aunque esto sea todo mi amor... no sirve para nada.

**************

"kty, si no eres feliz conmigo... por lo menos quiero que seas feliz contigo misma, de acuerdo?"
Perdóname por recordarte, pero es lo único que me queda, recordar, ya no puedo siquiera imaginar un futuro contigo, ni soñar con morirnos de viejitos, con ver las estrellas de Cajamarca, de Trujillo, de Larry...
Es que, cuando estoy sola, cuando estoy triste... Me pasa esto.
Abrazo mi almohada y cierro los ojos, lloro calladita sin que alguien pueda darse cuenta, recuerdo esos días, esa infinita felicidad a tu lado. Aprieto fuerte la almohada, hundo mi rostro, ahogo un grito, no quiero que nadie lo sepa, que preferiría morirme antes que volver a extrañarte. Pero luego pienso que vida tengo para volver a verte sonreir. Verte. Cuando has estado tú de mal humor? Cuando has estado tú triste? Cuando has tenido pensamientos negativos? Nunca.
Y te ruego imaginariamente, no te vayas mi amor, no te alejes, yo te amo y me dejarás morir en mi?


Me dejaste... Me duele el pecho, la garganta, siento que no puedo ni pararme y entonces... Me corto la mano en el espejo, odio verme así "jamás le hubiera gustado... aunque él me lo jurara" y me rio "nada puedo cambiar en ti, así me encantas" y me dejo caer en el suelo y no dejo de llorar, quisiera morir pero la esperanza de verte sonreir me levanta, la esperaza de que llegues, me abraces y me digas con tu sonrisa irónica "en serio creiste todo esto? jajaja ay... Siempre caes, era una broma, una de dos años y medio, mala? nunca mas lo hare gordita, te quiero" y entre suspiros y jadeos me quedaría dormida en tu abrazo "te amo, shh, te amo, te lo diré dos millones de veces por todo el tiempo q me lo he callado, te amo, yo te amo" y mis lagrimas se secarían...
No puedo, te mentí cuando me dijiste "que hubiera pasado si nos hubiera tocado vivir eso ahora" y te dije "lo mismo, no tiene sentido pensar en eso, pierdes tu tiempo, todo eso ya pasó" y te reiste "no, no hubiera sido lo mismo kty, hubieramos durado, derrepente..." carajo, me odio... TE AMO! TE AMO TE AMO! maldición, te amo tanto... Yo también pienso lo mismo.

jueves, 22 de enero de 2009

Odio que digan que soy bonita, siempre me parece sarcasmo, burla, mentira.
Me deprime hasta tal punto que me lo digan que llego a sentir odio por quien lo pronuncie.
Siempre he pensado que soy fea, desde pequeña, nunca me dijeron que era bonita, nadie, siempre era mi cabello el bonito, luego mis cejas, pero nunca decían que yo era bonita, así crecí, sabiendo que yo no era bonita, y no me hacía sentir triste, sólo que ya sabía que no era bonita y que ninguno de los chicos guapos querría salir conmigo, es más, no me molestaba eso, ya que estaba segura que algún chico menos guapo seguramente se interesaría en mi, y dicho y echo, así siempre pasó, aprendí a ver "la belleza interior" porque yo nunca he sido bella y eso compensaba mi falta de belleza exterior.
Con el pasar del tiempo dejé de darle importancia a esas cosas, así pasaron los años y un día mi mejor amigo, el más guapo de toda la escuela se me declaró, su argumento fue "eres una fantástica persona y para mi eso vale más que la hermosura de todas mis ex o todas las flacas del mundo, tú vales mucho más", eso fue bonito ¿no? Pues, a mi no me impresionó, ya que yo ya lo veía de esa forma, me molestó el enfásis al explicar su atracción hacia mi... Mi traducción propia fue la siguiente "Me gustas aunque seas fea", obviamente esa no es la razón por la que no estuvimos, sino porque nunca me gustó y porque mi prima estaba perdidamente enamorada de él.
Nunca creeré cuando pase por la calle y silven, cuando digan que se calló un angel, porque pensaré que estoy desfigurada seguro. Es más, tanto es así que cuando me piropean en la calle me siento ofendida, triste, como si me faltaran al respeto, bajo la cabeza, me pongo roja, me dan ganas de llorar.
Cada novio que he tenido me ha dicho que soy bonita, a cada uno le he pedido que porfavor se guarde su comentario, sólo a uno le he explicado lo que siento, pero nunca le he dicho a nadie que me considero fea, bueno queridos lectores, quiero que lo sepan, yo sé que soy fea, de rasgos graciosos talvez, pero sé que no soy bonita, por eso odio que me lo digan.

***************

-Patricia, sé lo mucho que te molesta, pero... esta va a ser la última vez que te lo diga... Para mi, no sé si para otros, para mi eres hermosa, preciosa, me encantas, toda tú, tu carita, tu cuerpo, me encanta tu sonrisa, tus labios, tus ojos, toda tú, nunca vas a dejar de gustarme, aveces me dan ganas de besarte toda sin avisarte... me encantas, eres simplemente hermosa.-Jake la miraba tiernamente mientras acariciaba su rostro.
Sin embargo Patricia bajaba la mirada con cada halago, su semblante se entristecía hasta el punto de cerrar los ojos sin poder volver a abrirlos.
-Jake... Vamos a caminar.
Jake esperó un rato, pero no obtuvo una respuesta positiva a sus palabras, salieron a dar una vuelta y el humor de Patricia era cada vez peor, se irritaba con facilidad, hasta el punto en el que por una tontería estalló "Ya no te soporto Jake, hay momentos en los que ya no te soporto, me haces daño, preferiría estar sola" y se fue.
Patricia, quien siempre ha sido una persona dificil de tratar, se irritaba con mayor facilidad cuando alguno de sus miedos la dominaba y ella le tenía terror a que la gente identifique sus temores. Lo peor era que Jake siempre le recordaba lo "hermosa" que él siempre la veia, que para él ella era bella, preciosa, linda, Tanto así que últimamente se estaba viendo al espejo, igual que siempre, pero con algo diferente, un brillo extraño, talvez sea cierto, quizá era bonita, tanta gente diciéndoselo ultimamente, con el pasar del tiempo, tal vez sí era bonita.
Se hizo muchas fotos, es más, su sonrisa que tanto odiaba salía en muchas de ellas, aunque notó que a sus amigos no les gustaba mucho la idea.

Pasaron dos meses.

Después de otra de sus tantas peleas, casi al finalizar esta.
-Jake, será mejor que sólo seamos amigos, esto no da para más.
-Sí, pero de verdad... Seamos amigos, podemos salir, qué se yo, a conversar.
-Jake... seamos sinceros, no quiero salir ahora contigo y que trates de besarme o cualquier cosa...
-Patricia por favor, está bien, seamos sinceros, ni que fueras una belleza para no poder resistirme al estar a tu lado, por favor.
"Por Dios, qué idiota, cómo no me di cuenta", las lágrimas subían al rostro de Patricia, que asombrada por las palabras de Jake, bajó la mirada y pensó en otra cosa, en algo tonto, sonrió, volvió a ver a Jake, diciendo cualquier cosa, no lo escuchaba, sólo lo miraba, el tipo de chico con el que siempre estaba, porque, como siempre debió recordar, ella no era bonita, pero sí era inteligente y, como dijo una vez uno de sus mejores amigos "Vales más que todas las otras chicas", aunque no tuviera su belleza.
-Jake, es tarde y creo que mejor te vas, yo...- Algo le dolía, además de sentirse fea, también se sentía idiota por haberle creido, aun sabiendo lo que siempre había sido, lo que siempre dicen los enamorados, los novios, los que quieren quedar bien, los que te quieren sacar plan, etc - te amo... creo que debes irte, chao.